El mal del tabaquismo

Una de las adicciones más extendidas en nuestros días es el tabaquismo. Alrededor del tabaco, consumido especialmente en forma de cigarrillos, se mueven cada día enormes cantidades de dinero. Muchas personas en todo el mundo dependen del tabaco para vivir, a la vez que millones de personas mueren a causa de las enfermedades que ocasiona. En el Islam todo lo que daña a la persona está estrictamente prohibido.

Por este motivo, muchos sabios musulmanes, a medida que se ha ido estableciendo la relación directa entre tabaco y enfermedades, han ido emitiendo fatuas (dictámenes jurídicos de la Ley islámica) contrarios a este hábito. El texto que sigue no es ninguna fatua, pero contiene los argumentos y las pruebas que manejan nuestros sabios para declarar la ilicitud del tabaco para los musulmanes.

Con este texto queremos hacer reflexionar a los que aún fumen para ayudarlos a abandonar la esclavitud a la que los somete el consumo de esta sustancia.

FUMAR, ¿DESACONSEJABLE O PROHIBIDO?

El fumar fue descubierto por los conquistadores españoles de América, hace unos 500 años; desde España, se extendió por el resto de Europa, y de allí al mundo islámico cerca de 100 años más tarde.

Desgraciadamente, mientras que Occidente hace tiempo que se ha dado cuenta de los peligros del fumar y ha intentado reducirlo, en los países musulmanes, el tabaquismo se ha extendido con poca o ninguna interferencia.

Los sabios musulmanes de la época, confrontados con este hábito detestable, lo declararon makruh (desaconsejable), comparándolo con cosas del estilo de los ajos y las cebollas. Esto es debido a que, en ese tiempo, nadie era consciente de los efectos nocivos producidos por el tabaco, que incluyen cáncer, enfermedades del corazón, abortos y nacimientos prematuros en las mujeres y muchas otras enfermedades.

Desde que ha quedado claro que fumar es malo, es obligatorio que los musulmanes se abstengan de este vicio, según la opinión de muchos ‘ulamá, que lo han declarado haram, porque Al-lah ha dicho: “(…) Y no os matéis a vosotros mismos pues Al-lah es siempre Compasivo con vosotros” (Sûra an-Nisá, 4:29), y el Profeta (sal-lal-lahu ‘aleihi wa sál-lam) dijo: “No seáis de los que cometen daño y os cometáis daño” (Narrado por Ahmad).

A pesar de ello, algunos musulmanes, deliberadamente o por ignorancia, han seguido repetiendo el juicio de los sabios de los primeros tiempos de la introducción del tabaco, es decir, que fumar es makruh y no haram.

El Mensajero de Al-lah (sal-lal-lahu ‘aleihi wa sál-lam) también dijo: “Los pies del hombre no partirán, en el Día del Juicio, de su posición ante su Señor, hasta que se le haya preguntado sobre cinco cosas: su vida y cómo la pasó; su juventud y cómo la usó; sus bienes –dónde los ganó y cómo los gastó; y cómo siguió lo que conocía” (Narrado por at-Tirmidhi).

Él (sal-lal-lahu ‘aleihi wa sál-lam) también dijo: “Quien se envenene, matándose con ello, consumirá su veneno en el Fuego del Infierno y habitará allí eternamente” (Narrado por al-Bujâri).

Fumar es también perjudicial para la razón y la mente humana. Sólo hay que observar a un fumador cuando está privado un rato de sus cigarros: es brusco, nervioso, se enfada rápidamente y es incapaz de concentrarse. No puede relajarse hasta que tiene su “pitillo”. Tiene insomnio, indigestión, episodios de ansiedad aguda y demás…

El Mensajero de Al-lah (sal-lal-lahu ‘aleihi wa sál-lam) dijo: “Quien crea en Al-lah y el Último Día no debe herir a su vecino” (Narrado por al-Bujâri). Él (sal-lal-lahu ‘aleihi wa sál-lam) también dijo: “En verdad, el ejemplo de un buen compañero y uno malo es como el de un vendedor de perfume y un herrero: el primero te dará algún perfume o tú se lo comprarás, o, al menos, obtendrás un buen olor de él. Y por lo que respecta al soplador de los fuelles, o obtendrás mal olor de él o quemará tu ropa” (Narrado por al-Bujâri y Múslim).

Fumar además es gastar el dinero de uno en cosas que sólo te ofrecen un perjuicio y ningún beneficio, acerca de lo que Al-lah el Altísimo dice: “(…) pero no malgastes en derrochar. / Verdaderamente los derrochadores son hermanos de los demonios y el Shaitân es ingrato con su Señor” (Sûra al-Isrâ’, 26-27), y el Mensajero de Al-lah (sal-lal-lahu ‘aleihi wa sál-lam) dijo: “Al-lah te aborrece por tres cosas: chafardear, mendigar y derrochar el dinero” (Narrado por al-Bujâri y Múslim).

Fumar comporta consumir una mala sustancia. Tiene un olor desagradable, un sabor horrible y es dañino para el cuerpo. Al-lah dice: “(…) Y que les ordena [el Profeta (sal-lal-lahu ‘aleihi wa sál-lam)] lo reconocido como bueno y les prohíbe lo reprobable, les hace buenas las cosas lícitas e ilícitas las malas y los libera de las cargas y de las cadenas que pesaban sobre ellos (…)” (Sûra al-A’râf, 7:157).

Un fumador no sólo se hace daño a sí mismo, sino que lo hace a los demás. Con su mal ejemplo, los miembros de su familia, sus compañeros y amigos también fuman. De una u otra manera extiende el vicio a los demás. El problema aumenta cuando el fumador pertenece a un ámbito dedicado al Islam o a la educación, porque la gente lo puede tomar como modelo. Esto multiplica su falta ante Al-lah y aumenta su carga.

Los fumadores encuentran el ayuno durante el mes de Ramadán más difícil que los no fumadores, porque sufren una forma de adicción. Raramente ayunan voluntariamente porque incluso el ayuno obligatorio supone un problema para ellos.

La prohibición de fumar se aplica igualmente al usuario, el vendedor, el cultivador, el fabricante, el anunciante y todo aquellos que están implicados en su producción, venta o consumo, porque Al-lah dice: “(…) Y buscad ayuda en la virtud y en el temor de Al-lah, no en la desobediencia ni en la trasgresión. Y temed a Al-lah, es cierto que Al-lah es Fuerte castigando” (Sûra al-Ma’ida, 5:2).

Y el Mensajero de Al-lah (sal-lal-lahu ‘aleihi wa sál-lam) dijo: “En verdad, cuando Al-lah prohíbe algo, prohíbe comerse su precio [obtener beneficio económico de ello]” (Narrado por Ahmad).

Así que, queridos hermanos y hermanas, si sois adictos a ese mal hábito, tenéis que poner vuestra intención firmemente en dejarlo y buscar ayuda en Aquél que lo ve y lo oye todo, y que contesta la súplica del creyente sincero. Él dice: “Y cuando mis siervos te pregunten sobre Mí…Yo estoy cerca y respondo al ruego del que me pide, cuando me pide; así pues que ellos me respondan y crean en Mí, ¡Ojalá se guíen rectamente!” (Sûra al-Báqara, 2:186).

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4 comentarios en “El mal del tabaquismo

  1. Hola, es una buena descripción del tabaco. Yo he sido fumador durante muchos años y por suerte puedo decir que llevo 2 meses sin fumar nada, y sin duda alguna tengo que agradecérselo a un libro “Es fácil dejar de fumar, si sabes cómo de Allen Carr”. Pensaba que con fuerza de voluntad y carácter era suficiente para dejar de fumar, pero utilizando el método ideado por Allen Carr en mi mismo he sido capaz de dejarlo y espero que sea para siempre nunca más fumar un solo cigarro.

  2. Hola, es una buena descripción del tabaco. Yo he sido fumador durante muchos años y por suerte puedo decir que llevo 2 meses sin fumar nada, y sin duda alguna tengo que agradecérselo a un libro “Es fácil dejar de fumar, si sabes cómo de Allen Carr”. Pensaba que con fuerza de voluntad y carácter era suficiente para dejar de fumar, pero utilizando el método ideado por Allen Carr en mi mismo he sido capaz de dejarlo y espero que sea para siempre nunca más fumar un solo cigarro.


  3. Gracias hermana por este artículo. La verdad que transmites sabiduría y buen hacer. Al margen del punto de vista islámico decir que como asmático siempre he estado en contra del tabaco y de cualquier sustancia que altere el comportamiento normal del ser humano. Para explicarme mejor os digo que pertenecía a un movimiento social llamado STRAIGHE X EDGE, en contra de las drogas. Salam, paz.
    الله أكبر


  4. Gracias hermana por este artículo. La verdad que transmites sabiduría y buen hacer. Al margen del punto de vista islámico decir que como asmático siempre he estado en contra del tabaco y de cualquier sustancia que altere el comportamiento normal del ser humano. Para explicarme mejor os digo que pertenecía a un movimiento social llamado STRAIGHE X EDGE, en contra de las drogas. Salam, paz.
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