2- Nada te turbe: El arte de la felicidad.

El arte de la felicidad


Una de las mayores bendiciones es tener un corazón apacible, estable y feliz. Ya que cuando estamos felices, la mente se despeja y nos permite ser personas productivas. Se dice que desarrollar la felicidad en nuestro interior es un arte que se debe cultivar. Pero ¿cómo se aprende?

Un principio básico para alcanzar la felicidad es tener la capacidad de soportar y manejar cualquier situación. Por lo tanto, no deber dejarte regir por las circunstancias difíciles ni tampoco debes molestarte por problemas insignificantes. Cualquier persona si desarrolla la pureza en su corazón y la capacidad de soportar las dificultades puede alcanzar la felicidad. Al poner en práctica la paciencia y la tolerancia, las calamidades te serán mucho más fáciles de soportar.

Lo opuesto a la felicidad es tener una visión limitada que no nos permita ver más allá de una corta distancia, y preocuparse por uno mismo olvidándose del mundo y de todo lo que hay en él.
Dios describió a sus enemigos de la siguiente manera:

“Otros, en cambio, preocupados tan sólo por su suerte”. (Corán 3:154)

Es como si se creyeran tan importantes como todo el universo, o al menos el centr del mismo. No piensan en los demás ni tampoco viven por nadie que no sea por ellos mismos. Debes preocuparte por ti pero también por los demás, incluso alejarte un poco de tus propios problemas para olvidar las heridas que hay en tu vida. Al hacer esto obtendrás dos cosas: ser feliz y dar alegría a los que te rodean.

Una actitud básica para desarrollar el arte de la felicidad es frenar y restringir nuestros pensamientos, no permitir que se extravíen o se escapen y se desenfrenen. Porque si dejas que tus pensamientos divaguen a su antojo, correrán salvajemente y terminarán por controlarte. Abrirán el registro de las penurias del pasado y te recordarán la historia de tus infortunios, comenzando por el día en que saliste del vientre de tu madre. Si vacilas recordando esos pensamientos, te traerán imágenes de las dificultades del pasado y te presentarán un futuro aterrador. También estremecerán todo tu ser y provocarán que tus entimientos se enfurezcan. Por lo tanto, debes restringirlos, dirigirlos y concentrarlos para pensar solamente en cosas fructíferas y trabajos benéficos.

“Encomiéndate al Viviente Inmortal” (Corán 25:58)

Otro de los principios del arte de la felicidad es apreciar la vida en este mundo según su verdadero mérito y valor. Esta vida es frívola y no te garantiza nada excepto que algún día deberás dejarla. Esta vida está llena de calamidades, dolores y heridas. Si esa es la descripción de esta vida, ¿cómo puede uno entonces verse afectado por calamidades menores o cómo puede uno lamentarse por cosas tan materiales como la que suceden a diario? Los mejores momentos de la vida están viciados, sus promesas futuras son meros espejismos, los exitosos son envidiados, el bendecido está amenazado constantemente y los que aman se ven sorprendidos de repente por la desgracia.

Un dicho dice:

“El conocimiento sólo se adquiere mediante el aprendizaje, y la benevolencia se adquiere mediante la tolerancia”.

Si uno intentara aplicar el significado de este Dicho al tema que estamos tratando, podríamos ir un paso más allá y decir que la felicidad se logra manifestándola. Es decir, se la adquiere sonriendo constantemente, buscando razones para estar felices e incluso obligando a la felicidad a entrar en nosotros, así hasta que algún día llegue por sí sola.

La verdad es que no se puede evitar todo resabio de angustia, porque la vida fue creada como una prueba:

“Que por cierto creamos al hombre y éste deberá soportar las adversidades” (Corán 90:4)

Pero el mensaje que trato de darte es que debes, en la medida de lo posible, reducir la cantidad y la intensidad de tu angustia. En cuanto a estar totalmente libre de angustia, eso es algo que pueden conseguir los habitantes del Paraíso en el Más Allá. Es por esta razón que dirán:

“Y dirán: ¡Alabado sea Dios, que ha hecho desaparecer toda tristeza de nosotros!”. (Corán 35:34)

Esto prueba que la angustia no se irá del todo hasta tanto no estemos en el Paraíso. De igual manera, los rencores.

“Y purificaremos sus corazones de todo rencor” (Corán 15:47)

Por eso cuando una persona conoce la naturaleza de este mundo y sus cualidades, se da cuenta de que es engañoso y frívolo, entiende totalmente que esa es su naturaleza y descripción.

Si el mundo es como yo lo he descrito aquí, entonces la persona inteligente no debe ayudarlo en su embestida, no debe rendirse a la depresión y la ansiedad. Lo que debemos hacer es defendernos de todos los sentimientos que puedan dañar nuestras vidas, como una guerra que debemos librar utilizando todas nuestras fuerzas para obtener la victoria.

“¡…sin perder la fe por los reveses padecidos en la causa de Dios, flaquear o someterse al enemigo! Dios ama a los perseverantes.” (Corán 3:146)

Reflexionemos:

Nada te turbe, pues si eres pobre, seguramente habrá muchas personas que también tengan deudas como tú. Si no tienes tu propio medio de movilidad, seguramente habrá alguien que no posee sus piernas o que no puede movilizarse. Si tienes razones para quejarte del dolor de la enfermedad, seguramente habrá alguien que está postrado desde hace varios años. Y si has perdido un hijo, seguramente alguien perdió toda su familia en un inesperado accidente de tránsito.

Nada te turbe, porque si te sientes triste, estarás alterando tu alma y tu corazón y no podrás conciliar el sueño con tranquilidad.

Un poeta árabe dijo:

“Con cuánta frecuencia la desesperanza se apodera
del joven cuando se ve afligido, y en Dios está la
salida. Cuando la situación se torna insoportable y
la cuerda se tensa y parece cortarse, todo se
soluciona a pesar que en ningún momento pensó
que podría salvarse”.

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Un comentario en “2- Nada te turbe: El arte de la felicidad.

  1. que bonito, me ha encantado. siempre ha sido mi filisofia de vida incluso antes de ser musulamana y soy muy feliz. gracias por este texto, es precioso, seguro que ayuda a mucha gente.

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